En su primer mensaje del día de Navidad, el papa Francisco instó a los fieles a no ser indiferentes ante los sufrimientos y las dificultades de aquellos que lo han perdido todo. En un llamado a la compasión y la solidaridad, el líder religioso recordó la situación crítica de lugares como Gaza, Yemen y muchos …
La llama de la compasión: El Papa apela a nuestra conciencia para abrazar el dolor y la esperanza en Navidad

En su primer mensaje del día de Navidad, el papa Francisco instó a los fieles a no ser indiferentes ante los sufrimientos y las dificultades de aquellos que lo han perdido todo. En un llamado a la compasión y la solidaridad, el líder religioso recordó la situación crítica de lugares como Gaza, Yemen y muchos países en desarrollo, donde la pobreza y la desesperanza son la norma.
Desde la logia con vista a la plaza de San Pedro, Francisco se dirigió a una audiencia de alrededor de 26.000 personas que habían acudido para escuchar el tradicional mensaje papal “Urbi et Orbi” (“A la ciudad y al mundo”), un llamado a la acción y a la reflexión en torno a los grandes desafíos que enfrenta el mundo.
El papa Francis, conocido por su compromiso con la justicia social y su defensa de los derechos humanos, exigió que no se toleren las injusticias y las violencias que afectan a miles de personas cada año. Destacó la crisis humanitaria en Gaza, donde la población civil ha sido objeto de múltiples ataques y restricciones, y el conflicto en Yemen, donde la hambruna y la desnutrición han llevado al borde del abismo a millones de personas.
También hizo referencia a los migrantes que huyen de la pobreza, la violencia y la persecución en sus países de origen para encontrar un futuro mejor en otros lugares. Francisco destacó el drama de los que cruzan el mar Mediterráneo y el continente americano, muchos de ellos sin esperanza de encontrar protección ni dignidad.
“La Navidad es una oportunidad para recordar que no podemos ser indiferentes ante la suerte de aquellos que lo han perdido todo”, dijo el papa. “No podemos dejar que la indiferencia y el silencio nos conviertan en testigos mudos de la injusticia y la violencia”.
Francisco también llamó a los líderes políticos y religiosos a trabajar juntos para crear un mundo más justo y pacífico, donde todos puedan vivir con dignidad. “La Navidad es una oportunidad para renovar nuestro compromiso con la justicia y la paz”, concluyó.
En este momento de reflexión y esperanza, el papa Francis instó a los fieles a no perder la oportunidad de hacer algo para cambiar el mundo. “No podemos dejar que la indiferencia y el silencio nos conviertan en testigos mudos de la injusticia y la violencia”, repitió.
A lo largo de su mensaje, Francisco también llamó a la responsabilidad individual y colectiva para proteger el planeta y preservar los recursos naturales. “La Navidad es una oportunidad para recordar que no podemos descuidar la protección del medio ambiente”, dijo.






