En plena temporada de viajes entre Navidad y Año Nuevo, la nieve se convirtió en un factor imprevisto para miles de personas que trataban de llegar a sus destinos en el noreste y los Grandes Lagos de Estados Unidos. Mientras que muchos esperaban disfrutar de las fiestas con familiares y amigos, otros intentaban escapar del …
Nieve y caos en el norte de Estados Unidos: La tormenta invernal de fin de año azota el país con fuertes vientos y copiosas precipitaciones.

En plena temporada de viajes entre Navidad y Año Nuevo, la nieve se convirtió en un factor imprevisto para miles de personas que trataban de llegar a sus destinos en el noreste y los Grandes Lagos de Estados Unidos. Mientras que muchos esperaban disfrutar de las fiestas con familiares y amigos, otros intentaban escapar del frío invierno en lugares más cálidos, pero la naturaleza decidió otro camino.
La nieve comenzó a caer sobre la región del noreste el viernes por la noche, lo que llevó a la cancelación de más de mil vuelos y retrasos significativos. El Aeropuerto Internacional Newark Liberty, uno de los principales hubs de la zona, fue especialmente afectado, con al menos 1.500 vuelos cancelados desde la noche del viernes hasta el sábado. Según FlightAware, un servicio que monitorea el tráfico aéreo en tiempo real, esta cantidad representa más del 10% de todos los vuelos programados para ese día.
Sin embargo, no solo los vuelos fueron afectados por la nieve. Las carreteras y autopistas se convirtieron en lugares peligrosos, con miles de personas que trataban de llegar a sus destinos, pero enfrentando condiciones peligrosas. La ciudad de Nueva York, en particular, recibió una capa significativa de nieve, con al menos 7 centímetros (3 pulgadas) cayendo sobre la ciudad. Aunque esto era apenas la mitad de lo pronosticado, fue suficiente para hacer que las calles y autopistas se tornaran difíciles de transitar.
La situación no mejoró mucho en los Grandes Lagos, donde la nieve también comenzó a caer. La región de Chicago, especialmente afectada por el clima, vio una gran cantidad de vuelos cancelados y retrasos significativos. La nieve fue tan intensa que algunas autopistas y carreteras se convirtieron en lugares peligrosos, obligando a muchos conductores a detenerse o buscar rutas alternativas.
A medida que el fin de semana avanzaba, la situación no mejoró mucho. Muchas personas se vieron forzadas a pasar la noche en aeropuertos y hoteles, esperando a que las condiciones meteorológicas mejoren. Otros, simplemente, se dieron por vencidos y decidieron cancelar sus viajes, optando por disfrutar del tiempo de descanso con familiares y amigos.
A pesar de la incertidumbre y los inconvenientes, muchos americanos encontraron formas de hacer lo mejor posible en medio de la nieve. En redes sociales, se compartían historias de personas que aprovechaban el fin de semana para disfrutar del clima invernal, tomando fotos con la nieve o haciendo snowball fights (peleas con bolas de nieve) con amigos y familiares.
En el fondo, la nieve también recordó a muchos americanos lo importante que es la preparación y la flexibilidad en momentos impredecibles. A medida que se acerca el fin del año, muchos esperan disfrutar de un momento de tranquilidad y celebrar los logros del pasado año. La nieve, aunque pueda ser un inconveniente, también puede ser un recordatorio de la belleza y la sorpresa que la naturaleza puede ofrecer.






