La inflación argentina retrocede: nuevo registro histórico de estabilidad precio con un crecimiento del 31,5%, su menor nivel en ocho años.

En diciembre de 2025, Argentina logró un hecho significativo en su lucha contra la inflación: una subida de precios del 2.8%, la más baja en ocho años. El gobierno del presidente Javier Milei se ha referido a este resultado como una victoria, y aunque no hay consenso sobre si es el fin de la inflación, …

La inflación argentina retrocede: nuevo registro histórico de estabilidad precio con un crecimiento del 31,5%, su menor nivel en ocho años.

En diciembre de 2025, Argentina logró un hecho significativo en su lucha contra la inflación: una subida de precios del 2.8%, la más baja en ocho años. El gobierno del presidente Javier Milei se ha referido a este resultado como una victoria, y aunque no hay consenso sobre si es el fin de la inflación, sin duda representa un avance importante en la estabilidad económica del país.

En términos absolutos, el índice de precios del año pasado (31.5%) es el más bajo desde 2017, cuando se situó en un 24.8%. Esto supone una variación sustancial con respecto a 2024, que cerró con una inflación de 117.8%, lo que refleja los efectos de la crisis económica y política que azotó el país durante aquel año.

La tasa inflacionaria del 2.8% en diciembre es un indicador positivo, ya que muestra que el país ha logrado controlar la velocidad de crecimiento de los precios. Esto no significa, sin embargo, que la inflación esté completamente bajo control, sino más bien que se está dirigiendo hacia una dirección más estable.

La explicación para este resultado puede encontrarse en las políticas económicas implementadas por el gobierno, como la reducción del déficit fiscal y la aplicación de medidas fiscales para fomentar la inversión y el consumo. También ha habido un esfuerzo importante por parte de los bancos centrales y los agentes financieros para controlar el crecimiento de la demanda y evitar que se traduzca en una subida generalizada de precios.

En este sentido, es importante destacar que la lucha contra la inflación no es un proceso lineal ni automático. Es un desafío continuo que requiere la coordinación y el trabajo conjunto de múltiples actores económicos, políticos y sociales.

A pesar de los avances logrados, la situación económica en Argentina sigue siendo compleja y desafiante. La pobreza y la desigualdad siguen siendo un problema estructural en el país, y es necesario implementar políticas que garanticen una mayor distribución del ingreso y una mejor calidad de vida para las personas.

En conclusión, el registro de una inflación del 2.8% en diciembre de 2025 es un logro importante para Argentina, pero no debe ser visto como el fin de la lucha contra la inflación. Es importante seguir trabajando hacia la estabilidad económica y social, y garantizar que los avances se traduzcan en una mejor calidad de vida para todos los argentinos.