“La frontera global en estado de alerta: EU suspone la emisión de visas a ciudadanos de 75 países por miedo a una invasión migratoria masiva”

Washington.- En un movimiento que busca reforzar la seguridad y reducir el gasto público, Estados Unidos ha decidido dejar de procesar visas de inmigrante para 75 países cuyos ciudadanos podrían requerir asistencia pública en el país. La medida, anunciada este miércoles por parte del Departamento de Estado, surgió a partir de una orden emitida en …

"La frontera global en estado de alerta: EU suspone la emisión de visas a ciudadanos de 75 países por miedo a una invasión migratoria masiva"

Washington.- En un movimiento que busca reforzar la seguridad y reducir el gasto público, Estados Unidos ha decidido dejar de procesar visas de inmigrante para 75 países cuyos ciudadanos podrían requerir asistencia pública en el país. La medida, anunciada este miércoles por parte del Departamento de Estado, surgió a partir de una orden emitida en noviembre que endureció las reglas para los potenciales inmigrantes que podrían convertirse en “cargas públicas” para el sistema de asistencia pública estadounidense.

La suspensión de la consideración de solicitudes de visas de inmigrante no se aplicará a aquellos ciudadanos extranjeros que busquen visas no inmigrantes, como las visas temporales de turista o de negocios. Esta decisión busca reducir la cantidad de personas que requieren asistencia pública en Estados Unidos, lo que puede ayudar a mitigar los costos asociados con el cuidado médico, la educación y otros servicios sociales.

Aunque esta medida no afectará directamente a la mayoría de las personas que buscan visas para visitar o hacer negocios en Estados Unidos, sí tendrá un impacto significativo sobre aquellos ciudadanos extranjeros que busquen establecerse permanentemente en el país. La suspensión de la consideración de solicitudes de visas de inmigrante puede afectar negativamente a aquellos individuos que dependían de esta oportunidad para mejorar sus vidas y las de sus familias.

La decisión del gobierno estadounidense ha generado controversia y críticas en algunos sectores. Los defensores de los derechos humanos han argumentado que la medida es discriminatoria y puede afectar negativamente a aquellos ciudadanos extranjeros que buscan encontrar refugio en Estados Unidos debido a situaciones de violencia o persecución en sus países de origen.

Por otro lado, algunos analistas políticos han visto esta decisión como un intento por parte del gobierno estadounidense de cumplir con uno de los compromisos electorales más importantes de Donald Trump, su presidente. En campaña, Trump había prometido “proteger a Estados Unidos y a sus ciudadanos” y había criticado duramente la política migratoria de su predecesora, Hillary Clinton.

A pesar de las críticas, el Departamento de Estado ha asegurado que esta medida es parte de un enfoque más amplio para mejorar la eficiencia del sistema de visas de inmigrante y reducir los costos asociados con el proceso. La administración Trump ha argumentado que la suspensión de la consideración de solicitudes de visas de inmigrante permitirá a los oficiales consulares dedicar más tiempo y recursos a evaluar las solicitudes de aquellos ciudadanos extranjeros que pueden ser considerados “cargas públicas” y que requieren asistencia pública en Estados Unidos.

En cualquier caso, la decisión del gobierno estadounidense ha generado un gran debate sobre la política migratoria y los valores humanitarios que deberían guiar el proceso de adopción de decisiones en materia de inmigración.