La construcción de la nueva Catedral de la Diócesis de Querétaro avanza con pasos firmes, aunque su edificación definitiva aún se vislumbra como un proyecto a largo plazo. Según autoridades eclesiásticas, los estudios preliminares estiman que el costo total superará los 500 millones de pesos, una inversión significativa que refleja la magnitud del templo que …
Inicia construcción de la nueva Catedral de Querétaro con inversión histórica de más de 500 millones de pesos

La construcción de la nueva Catedral de la Diócesis de Querétaro avanza con pasos firmes, aunque su edificación definitiva aún se vislumbra como un proyecto a largo plazo. Según autoridades eclesiásticas, los estudios preliminares estiman que el costo total superará los 500 millones de pesos, una inversión significativa que refleja la magnitud del templo que se planea erigir en el corazón de la ciudad. Hasta ahora, se han destinado alrededor de 2 millones de pesos a una primera fase, centrada en sentar las bases de lo que será un espacio de culto permanente para los fieles.
El terreno, adquirido a finales de los años 90 en la zona centro-sur de Querétaro, ya alberga una iglesia provisional con capacidad para 200 personas, además de áreas complementarias como estacionamiento, baños y bodegas. Este espacio temporal no solo servirá para celebrar misas y otros actos litúrgicos en el corto plazo, sino que también busca familiarizar a la comunidad con la idea de contar con una catedral propia. “El edificio actual no es definitivo; es un primer paso para que los queretanos se acostumbren a tener un lugar destinado a su catedral”, explicaron fuentes de la Diócesis.
El proyecto, sin embargo, va más allá de lo material. En esta etapa, denominada “conquista espiritual”, la Iglesia busca preparar a los fieles para asumir el compromiso de construir un templo que represente su fe y su identidad. Se trata de un proceso que combina la planificación arquitectónica con la movilización de la comunidad, involucrando a los creyentes en la recaudación de fondos y en la difusión de la importancia del proyecto. Aunque los plazos aún no están definidos, las autoridades eclesiásticas han dejado claro que la obra no se limitará a un simple edificio, sino que aspira a convertirse en un símbolo de unidad y devoción para las generaciones futuras.
Mientras tanto, la iglesia provisional ya comienza a tomar forma, con estructuras que, aunque modestas, cumplen con su propósito inicial: ofrecer un espacio digno para la práctica religiosa mientras se consolida el sueño de una catedral que, cuando esté terminada, se convertirá en uno de los referentes arquitectónicos y espirituales de la región. Los detalles del diseño definitivo aún no se han revelado, pero se espera que refleje tanto la tradición religiosa como la modernidad de una ciudad en constante crecimiento. Por ahora, el proyecto avanza con cautela, pero con la determinación de quienes ven en esta obra un legado para Querétaro.




