En la madrugada del viernes pasado, el gobierno de Estados Unidos lanzó una operación militar llamada "Ataque Ojo de Halcón" en Siria, en represalia por el atentado que diez días atrás había cobrado la vida de tres estadounidenses, entre ellos dos soldados de la Guardia Nacional de Iowa y un intérprete civil. La operación, que …
La Operación “Libertad” del Ejército Estadounidense contra la organización terrorista Estado Islámico en Siria: Análisis y consecuencias.

En la madrugada del viernes pasado, el gobierno de Estados Unidos lanzó una operación militar llamada “Ataque Ojo de Halcón” en Siria, en represalia por el atentado que diez días atrás había cobrado la vida de tres estadounidenses, entre ellos dos soldados de la Guardia Nacional de Iowa y un intérprete civil. La operación, que se desenvolvió con el apoyo de aviones, helicópteros y artillería, tiene como objetivo atacar instalaciones y arsenales del Estado Islámico (EI) en varias provincias sirias.
La decisión de lanzar esta ofensiva militar fue tomada después de que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, calificara el atentado como “un acto de guerra” y advirtiera que los responsables serían llevados ante la justicia. En este sentido, la operación no se presenta como el inicio de una nueva guerra en el teatro de operaciones sirio, sino más bien como un golpe contundente y rápido para vengar la muerte de los estadounidenses.
Entre los medios militares utilizados en la ofensiva figurañan aviones F-15 Eagle y A-10 Thunderbolt, helicópteros Apache y cazas F-16 provenientes de Jordania. Además, se han utilizado sistemas de artillería Himars para atacar objetivos en el terreno. La operación se centró en provincias como Deir ez-Zor, Raqqa y Homs, donde el EI tiene una importante presencia.
La operación “Ataque Ojo de Halcón” es un ejemplo más de la determinación del gobierno estadounidense para enfrentar el peligro que representa el EI en el mundo. Aunque el grupo yihadista ha perdido territorio y militantes en los últimos meses, sigue siendo una amenaza significativa para la estabilidad regional y la seguridad global.
Es importante destacar que la operación militar fue autorizada por el presidente de Estados Unidos, quien calificó el atentado como “un acto de barbarie” y aseguró que no toleraría ataques contra estadounidenses en territorio extranjero. La decisión de lanzar la ofensiva también fue respaldada por líderes políticos y militares de los países aliados, quienes han expresado su apoyo a Estados Unidos en su lucha contra el EI.
En este contexto, la operación “Ataque Ojo de Halcón” puede ser vista como un gesto firme y contundente para mostrar que Estados Unidos no tolerará ataques contra sus ciudadanos, ni en territorio doméstico ni en el extranjero. Al mismo tiempo, la ofensiva también busca debilitar las capacidades del EI y prevenir futuras atrocidades.






